Manuela es este año la Fallera Mayor Infantil de su falla, la falla Las Barracas. Ayer, en ese evento previo a la presentación donde las Falleras Mayores enseñan los trajes y aderezos que lucirán en su reinado, le preguntaba porque quería ser fallera mayor infantil. No me supo explicar, no le salían las palabras, estaba muy emociona. Sus ojos brillaban y sonreían más que su boca. No necesité que me contestara, hay veces que las palabras sobran.

Acepté el reto de hacerle las fotos de fallera desde el momento en que su madre me lo pidió, así es que, hace apenas un par de semanas pusimos rumbo al centro de Valencia. La catedral, el Miguelete, era el entorno ideal…. La pena fue que tuvimos que huir por la cantidad de turistas que se acercaban a fotografiar a la protagonista, cosa totalmente comprensible pero, que dificultaba nuestra tarea.

 

 

A pesar del inconveniente, que nos tomamos como una anécdota, conseguimos el reportaje que queríamos. Un reportaje quizás no ajustado a la norma fallera, pero al que aporto, gracias a la confianza de los padres de Manuela, mi manera de mirar.

 

Nos perdimos por los callejones del centro de la ciudad, y este entorno encontramos el marco que necesitábamos. Tranquilos y alejados del bullicio conseguimos relajarnos y que Manuela fuera ella, natural y espontánea como en su día a día.

 

La mañana fue larga, y  la protagonista aguantó sin protestar tanto el peso del vestido, que es mucho para una niña como ella, como las idas y venidas de un sitio a otro que yo iba proponiendo. Le podía la ilusión, no puso ningún reparo a nada de lo que le pedí.

 

Su reinado no ha hecho nada más que comenzar, y habrán más fotos y localizaciones; es lo que tiene ser de casa… Aquí os enseño las que dieron de sí la primera sesión, sesión  que terminamos tranquilamente en los Jardines de Viveros donde dimos por finalizada una larga mañana.

 

 

Sé que tendrá un reinado fallero fantástico, y que lo está disfrutando ya, simplemente por el hecho de ser Fallera Mayor Infantil de su falla. Manuela es una niña viva, simpática y espontánea; necesita poco, todo lo añadido a la fiesta será un extra que recibirá con entusiasmo pero creo que ella ya siente cumplida su ilusión.

La conozco desde que nació, así es que, como podréis imaginar, acompañarla con mis fotos me da la satisfacción de poder contribuir un poquito a ese sueño que ya se está cumpliendo. Espero que lo viva intensamente y poder seguir captado imágenes que le sirvan para tener un recuerdo imborrable.